Playas de Sant Antoni Ibiza

Playas de Sant Antoni

La costa de Sant Antoni es capaz de ofrecer en un tramo bastante corto lo mejor y lo peor de las playas de Ibiza. A pesar de su extensión, el tramo costero de playa de Sant Antoni no es excesivamente grande. Además cuenta entre sus tierras con la costa de la localidad de Santa Inés. Este tramo es completamente inaccesible por tierra debido a lo escarpado del terreno. De vez en cuando, algún acceso muy escarpado se abre hueco un poco al sur, el resto es más propio de una película de piratas que de una playa turística.

Playas de Sant Antoni por orden costero

Si tomamos un poco el orden en que se encuentran las playas, partimos desde el oeste con la playa de Es Pouet. Es una playa plenamente turística, pegada a la carretera de Port des Torrent. Supone el límite con el municipio de Sant Josep y se conecta con el centro urbano de Sant Antoni a través de un paseo marítimo. Se encuentra alejada del puerto mejorando la calidad del agua respecto a otras playas cercanas a éste.

Más adelante nos encontramos con la playa de Sant Antoni. Es una playa integrada con el resto del casco urbano aunque excesivamente pegada al puerto. Es una playa para pasear al atardecer donde muchos bares musicales animan el ambiente. Sin embargo no es una playa especialmente buena para el baño. Los residuos procedentes el puerto convierten el agua en un lugar un tanto sucio.

Es Caló des Moro es la siguiente playa una vez pasado el puerto. Aunque en teoría la calidad del agua debería ser mucho mejor, este pequeño rincón de tierra dificilmente alcanza el grado de playa. Además, durante el verano, la confluencia de guiris y bronceadores convierten el agua en una mezcla un tanto residual.

Cala Gracio y Cala Gracioneta ya parecen otra cosa. Son las calas más familiares
de las playas de Sant Antoni
y las preferidas por los residentes que no tienen ganas de desplazarse. Sus aguas son muy tranquilas así como la cantidad de espacio disponible. No tienen cerca grandes concentraciones hoteleras por lo que son perfectas tanto para descansar todo el día como dar se un buen baño.

Por último tenemos Cala Salada. Esta playa se encuentra mucho más al norte. No hay posibilidad de llegar a esta playa si no es en coche de alquiler. Pero merece la pena. Es el último rincón accesible de la costa norte de Sant Antoni y entre sus defectos, ser considerada la segunda mejor playa de Europa. En plena naturaleza, sin alojamientos cercanso ni construcciones. Belleza salvaje en estado puro.