Un regalo para la historia

Que Ibiza es Patrimonio de la Humanidad no es algo nuevo, pero sí desconocido. El gran recinto de Dalt Vila, la ciudad amurallada es uno de los lugares galardonados con este regalo. No sólo su muralla renacentista, también el interior con numerosos templos religiosos y casas del siglo XVII y XVIII. No es el único patrimonio dentro de la propia ciudad. Fuera del recinto también nos encontramos con una necrópolis púnico-fenicia sin comparación posible y en perfecto estado de conservación. Los motivos de esta conservación a pesar del desarrollo urbanístico ha sido principalmente la falta de interés sobre esta isla hasta la llegada del turismo en el siglo pasado. A principios de este siglo, y viendo las posibilidades culturales que ofrecía para ese otro turismo, han comenzado a investigar en profundidad cada rincón esperando encontrar ese tesoro escondido.

Pues la investigación ha empezado a dar frutos. Y de qué manera. Ibiza tuvo durante mucho tiempo su propio castillo, un edificio sobre el acantilado del puerto con un perfecto dominio del mar. No hace mucho se decidió convertir el castillo en parador nacional. Pero en Ibiza, cada vez que levantas una piedra, encuentras otra. No hay edificio que no sufra retrasos en su construcción por haber desenterrado restos antiguos. Y mientras más elevado se encuentre, más posibilidades de encontrar restos arqueológicos.

Y el castillo no iba a ser menos. Bajo el suelo se ha descubierto un posible templo de época romana o vándala. Posible templo porque no se ha podido concretar aún la utilización del edificio al no tener comparación posible con cualquier otro tempo de la historia antigua. Aún falta por estudiar y desenterrar el interior del castillo, pero por ahora se han encontrado gradas a los lados, algo realmente raro. Se sabe de su construcción, y mucho más de su desmantelamiento, en época árabe. Pero lo cierto y verdad es que podría tratarse de cualquier tipo de edificio de orden civil o religioso. Desde un templo a una basílica. Sólo las excavaciones pendientes podrán arrojar más luz a este regalo para la historia.